Hola, mi pseudónimo es Jairo y desde hoy contaré en este diario mi vida conviviendo con esa enfermedad llamada PSORIASIS. Perdonenme mi anonimato y la de los protagonistas de mis aconteceres; pero de esta forma puedo contar más libremente mi patología. Soy un varón de cuarenta años que en junio de 2006 recibió la noticia que tenía psoriasis como si le diagnosticaran un resfriado. Era una enfermedad familiar en mi entorno, puesto que mi madre había sufrido un leve brote, tras la muerte de mi abuelo y desapareció milagosamente 3 ó 4 meses después. Solo aportar que con 14 años empecé a sufrir una caspa bastante copiosa y con 18 años picores muy frecuentes en las ingles que hacían pasar algunas noches en blanco.
Creo que cumplo con todos los requisitos necesarios para ser un psoriasico. No bebo demasiada agua, no tengo una alimentación equilibrada, llevo una vida un poco estresada y la genética creo que favorece a la enfermedad.
Por el año 2005 y tras unos problemas grave de mi padre, la picazón en la cabeza se hace muy persistente y empieza a aparecer grandes caspones. Comienza a notarse visualmente y mi esposa me apunta que por las noches no paro de rascarme la cabeza y la zona inguinal. Visito a un peluquero especialista en problemas capilares y me extrae varios trozos de “caspa” para analizarlo. A la semana me cuenta que es una caspa muy persistente y que hará falta mucho tiempo para eliminarla. Ahí acertó el listo, esto es crónico. Sin saber ( o sabiendo) lo que era quería llevarse un montón de tiempo vendiendome champúes que no servirían para nada.
Visito a mi primer dermatólogo que denominaré a partir de ahora por “ton” y tras dos inspecciones oculares me dice que tengo Psoriasis Invertida en el cuerpo y psoriasis en la cabeza. Me dice que tranquilo que esto se cura y le hago un gesto afirmativo agradeciendole sus palabras. ¡Y una mier... para ti !Con un cuentagotas me fue contando algo de la enfermedad, pero muy breve; como si hubiese leído un tratado sobre el poeta Góngora que decía “Si lo breve bueno, dos veces bueno”. Pero señor Doctor en ese momento nesecitamos información. Aunque lo que no se le olvidó decir es que la consulta costaba 50 € y sin factura para que Hacienda no supiera nada de ese dinero. Pues su respuesta fue atiborrarme de corticoides (Clobex,Daidovet,Elocom).
Creo que cumplo con todos los requisitos necesarios para ser un psoriasico. No bebo demasiada agua, no tengo una alimentación equilibrada, llevo una vida un poco estresada y la genética creo que favorece a la enfermedad.
Por el año 2005 y tras unos problemas grave de mi padre, la picazón en la cabeza se hace muy persistente y empieza a aparecer grandes caspones. Comienza a notarse visualmente y mi esposa me apunta que por las noches no paro de rascarme la cabeza y la zona inguinal. Visito a un peluquero especialista en problemas capilares y me extrae varios trozos de “caspa” para analizarlo. A la semana me cuenta que es una caspa muy persistente y que hará falta mucho tiempo para eliminarla. Ahí acertó el listo, esto es crónico. Sin saber ( o sabiendo) lo que era quería llevarse un montón de tiempo vendiendome champúes que no servirían para nada.
Visito a mi primer dermatólogo que denominaré a partir de ahora por “ton” y tras dos inspecciones oculares me dice que tengo Psoriasis Invertida en el cuerpo y psoriasis en la cabeza. Me dice que tranquilo que esto se cura y le hago un gesto afirmativo agradeciendole sus palabras. ¡Y una mier... para ti !Con un cuentagotas me fue contando algo de la enfermedad, pero muy breve; como si hubiese leído un tratado sobre el poeta Góngora que decía “Si lo breve bueno, dos veces bueno”. Pero señor Doctor en ese momento nesecitamos información. Aunque lo que no se le olvidó decir es que la consulta costaba 50 € y sin factura para que Hacienda no supiera nada de ese dinero. Pues su respuesta fue atiborrarme de corticoides (Clobex,Daidovet,Elocom).
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